Sobre Mi
Mi Historia, Metodología y Compromiso Contigo

Hace algunos años me diagnosticaron una enfermedad crónica en el páncreas, que ha requerido hospitalizaciones y operaciones varias y luego de eso, me dijeron que era "imposible que tuviera hijos, menos de manera natural" (actualmente tengo 2...y otro en camino). Como consecuencia, decidí hacer cambios importantes en mi alimentación y en mi estilo de vida.
Me he formado en Harvard Medical School y en el Institute for Integrative Nutrition (IIN) de Nueva York, soy mamá de dos niños, estoy casada hace varios años y, soy Health & Nutrition Coach, y también soy Ingeniera Comercial de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Al principio de mi viaje hacia una vida mas saludable, como probablemente le pasa a muchas personas, pensé que se trataba principalmente de saber qué comer y qué evitar. Pero con el tiempo entendí que el verdadero desafío era otro: ¿cómo hago que estos cambios sean parte de mi vida y pueda mantenerlos en el tiempo?
Aprendí que cuidarse no consiste en seguir una alimentación perfecta ni en tener una fuerza de voluntad infinita. Se trata de encontrar una forma de vivir que sea saludable, pero también realista, flexible y sostenible.
Y ahí cambió mi manera de entender la salud. La salud es mucho más que lo que ponemos en el plato
Mi propio proceso me enseñó que para sentirnos bien no basta con mirar nuestra alimentación.
Nuestro sueño, movimiento, descanso, relaciones, manejo del estrés, entorno y la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos también forman parte de nuestra salud.
Y, sobre todo, entendí algo que hoy es uno de los pilares de mi trabajo: no siempre comemos porque tenemos hambre. Muchas veces comemos por ansiedad, aburrimiento, cansancio, estrés, costumbre o simplemente porque necesitamos una pausa.
Por eso creo que es tan importante reconectar con una pregunta que muchas veces olvidamos: ¿De que tienes hambre realmente?
Mi objetivo no es darte una lista de alimentos prohibidos ni enseñarte a vivir restringiéndote.
Quiero ayudarte a entender las señales de tu cuerpo, reconocer qué hay detrás de tus hábitos y transformar tu relación con la comida, para que puedas alimentarte de una manera saludable sin que la comida ocupe más espacio del que debería en tu vida.
Porque la comida puede nutrirnos, darnos placer y formar parte de una vida saludable. Pero la comida no es tu terapeuta, y no debería tener que hacerse cargo de nuestras emociones. Por eso, si hay otras áreas de tu vida que necesitan atención —tu descanso, tus relaciones, el estrés, el movimiento, el autocuidado o simplemente el espacio que te das a ti misma— también las vamos a mirar.
Una mirada integral, pero aterrizada a la vida real
A partir de mi propia experiencia, mi formación y mis años trabajando en consultoría, desarrollé una metodología de acompañamiento que integra distintas dimensiones de la salud.
Porque no creo en soluciones perfectas ni en cambios que funcionan solamente mientras tienes motivación.
Creo en estrategias prácticas, personalizadas y sostenibles, que puedan funcionar en tu vida real. Durante el proceso vamos a trabajar en:
✓ Alimentación: aprender a alimentarte de una manera saludable, rica y disfrutable, que se adapte a tu realidad.
✓ Hambre física y emocional: aprender a reconocer tus señales y entender qué hay detrás de algunos de tus hábitos.
✓ Hábitos: transformar buenas intenciones en acciones concretas que puedas mantener.
✓ Movimiento: encontrar formas de moverte que disfrutes y que tengan un lugar real en tu rutina.
✓ Sueño y descanso: porque descansar también es parte de cuidarte.
✓ Autocuidado y bienestar: hacer espacio para ti y para las cosas que te ayudan a sentirte bien.
✓ Relación contigo misma/o: construir una manera de cuidarte desde el respeto y no desde la culpa o la exigencia.
Mi rol no es decirte exactamente qué tienes que hacer. Es acompañarte, ayudarte a entender qué necesitas y entregarte herramientas para que seas tú quien pueda tomar las riendas de su bienestar.
Después de haber acompañado a decenas de personas en sus procesos de cambio, cada vez estoy más convencida de que no se trata de empezar otra dieta ni de intentar hacerlo todo perfecto. Se trata de aprender a cuidarte de una manera que puedas sostener incluso cuando la vida se pone difícil, cuando tienes poco tiempo, cuando estás cansada o cuando las cosas no salen como esperabas.
Porque el objetivo no es solamente comer mejor. Es sentirte mejor, recuperar tu bienestar, mejorar tu relación con la comida y contigo misma, y construir hábitos que puedan acompañarte durante mucho tiempo.
Y si dentro de ese proceso uno de tus objetivos es también cambiar tu peso, podemos trabajar en eso, pero sin convertir el peso en el centro de todo.
Mi propósito es ayudarte a encontrar una forma de cuidarte que funcione para ti y que puedas mantener en la vida real.
Porque no necesitas hacerlo perfecto. Solo necesitas empezar.

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